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MUCHAS VECES LA FELICIDAD NAVEGA EN EL RECUERDO, PERO EL DOLOR QUE CONLLEVA DERIVA EN UN RECLAMO QUE NO LO LAVA NINGUNA LÁGRIMA

Hola amigo,

¿Cómo estás? Deseo de todo corazón que te encuentres bien.

Si recibes este mensaje, espero me perdones si rompe tu paz de espíritu o si te incomodan los recuerdos que mis palabras puedan traer. Por la amistad que un día tuvimos, no podía desaprovechar la oportunidad que me han dado para poder despedirme de ti.

Han pasado muchas lunas desde que te vi por última vez. Inclusive, han ocurrido muchas cosas. Durante todo este tiempo, he podido repasar vivencias que pasamos juntos. Aún recuerdo la primera vez que nos vimos. Tú eras un macho humano, joven, alegre, lleno de vitalidad, y yo un cachorro de unas pocas lunas. Recuerdo cómo me pusiste entre tus brazos y mientras yo te lamía la cara lleno de alegría y emoción, me acariciabas la cabeza.
Al principio me costó captar tu lenguaje y tú también tuviste problemas para comprender el mío, pero superamos el impasse y nos fuimos entendiendo. A pesar de los primeros destrozos, nunca te enfadaste y siempre me ofrecías un mimo conmovedor.

Pacientemente aprendí a sentarme y a tumbarme cada vez que me lo

Pacientemente aprendí a sentarme y a tumbarme cada vez que me lo pedías, o mientras esperaba en la calle si entrabas en algún sitio a buscar cosas. Corrimos muchas veces juntos por el campo. Dormía contigo y yo era el que trataba de animarte cuando estabas triste o cansado.

Con el tiempo vinieron a casa algunas hembras de tu especie. A unas les gustaba y me sacabais de paseo. A otras no les caía tan bien y durante algunas lunas parecías olvidarte de mí. Eso no me importaba porque te veía feliz y eso me hacía feliz.

Un día llegó una hembra que no se marchó nunca más. Yo te había confiado mi vida; todo mi futuro dependía de ti y de tu nueva compañera. A ella no le agradaban mucho los de mi especie, pero aún así intenté gustarle y obedecerle en todo momento, al igual que contigo.

Poco a poco me fuiste apartando. Pasabas menos tiempo en casa y más en ese sitio que llamabas trabajo. Tu compañera tampoco tenía mucho tiempo para dedicarme porque siempre estaba ocupada. Tan sólo alguna salida rápida para hacer mis necesidades y una carreritayo solo. No mostraban ganas de jugar conmigo. Así pasaron muchas salidas y puestas de sol. Cuando te veía triste ó abatido me acercaba a ti intentando consolarte, mas tú me apartabas con un pequeño empujón y me decías: “Ahora no chico. Estoy cansado”. Yo me separaba obediente y me iba a mi rincón pensando qué podía hacer para que estuvieras contento. Me dolía el alma verte tan abatido.

Después llegó tu primer cachorro. Un nuevo miembro en la familia, al que me propuse proteger y cuidar como si fuera mi cachorro. Desde el primer día quise estar pendiente de él a fin de que no le pasara nada, pero tu compañera no veía con buenos ojos que estuviera tan cerca. Tenía miedo que le hiciera daño. Cómo se notaba que no me conocía, ni intentaba conocerme.

Yo, que habría dado mi vida por defender la de tu pequeño cachorro, la de tu compañera, y por supuesto, la tuya, fui arrinconado en un cuarto donde pasaba la mayor parte del día, solo, sin poder disfrutar de vuestra compañía que era lo único que deseaba. Tú, que eras mi guía y mi Dios, no hacías nada para que la situación cambiara. Me ignorabas. Ya no era tu mejor amigo. Ahora parecía un estorbo para ti. Desde mi cuarto, a veces, podía oír las acaloradas discusiones con tu compañera, por mi culpa. Oía palabras que no comprendía quésignificaban: “¿Hacer con él qué…? No podemos… No puedo, está conmigo desde que era pequeñito….”

Un día, cuando el sol estaba más horas en el cielo, pusiste un montón de cosas en tu maquina de viajar, hiciste subir a tu compañera y a tu cachorro que ya sabia andar y hablar. A mí me montaste en la parte de atrás, en medio de los bártulos. Sospeché que nos íbamos de viaje. ¡Qué bien! ¡Otra vez volvíais a contar conmigo! ¡Por fin toda la familia saliendo a pasear juntos!

.

Después de unas horas de viaje, paraste en un sitio para dar de beber a tu maquina de viajar. Tu compañera y el cachorro entraron en el edificio lleno de gente. Tú me abriste la puerta trasera para que pudiera salir a correr un poquito y estirar mis patas, tal cual habíamos hecho siempre que salíamos en un viaje largo. Me llevaste a la parte de atrás del edificio, cerca de un pequeño campo. Me sacaste la correa y me animaste a que echara unas carreras y hacer pis. ¡Era estupendo! ¡Volvías a preocuparte por mí!
Al rato, luego de desfogarme un poco, levanté la cabeza buscándote en el lugar donde habías quedado, pero no estabas. Salí corriendo rumbo al punto donde bebía tu maquina. Era extraño. Tú siempre me llamabas cuando querías partir y yo acudía veloz a tu llamada. Sin embargo, esta vez no me habías llamado. Seguramente porque confiabas en mí y sabías que al no verte, iría a tu encuentro.

Corrí pensando en tu extraña actitud, y, al dar la vuelta en la esquina del edificio pude observar cómo se alejaba tu maquina de viajar. Empecé a llamarte con mis ladridos al mismo tiempo que apuraba mi carrera. “¡Eh, amigo, te olvidas de mí!”. Gritaba y gritaba mientras seguía corriendo con más fuerza. A través del cristal trasero de la maquina pude ver que tu cachorro me hacia señales con la mano, a la vez que de sus ojos salía ese líquido que llamabais lágrimas. No entendía nada. ¿Por qué estaba llorando tu cachorro? ¿Por qué te habías olvidado de llamarme? ¿Por qué? ¿Por qué?

Continué llamándote y corriendo esperanzado en que notaras mi ausencia. A mi lado pasaban veloces muchas maquinas de viajar, y tuve miedo que me hicieran daño. Entonces pensé que lo mejor sería regresar al sitio donde habíamos parado, y esperar allí a que volvieras a recogerme. Me situé un poco apartado, debajo de un árbol para protegerme del sol. Desde allí veía perfectamente las maquinas que paraban.

Llegó la noche y tú no aparecías. Yo estaba nervioso porque allí no conocía a nadie.

Atrás de esa noche vinieron varios días y varias noches más. No podía explicarme tu tardanza en volver. ¿Y si no sabias regresar a buscarme por que te faltaba ese papel llamado mapa?

En tanto, insistía en la espera. Las personas que atendían a los que allí paraban, me dieron agua y me ofrecieron comida. Yo me alejaba de ellos. Yo aguantaba el hambre, y no quería que me cogieran para apartarme de aquel lugar. ¿Y si regresabas y yo no estaba allí? ¿Qué ibas a pensar de mí?

Debía esperar el tiempo que hiciese falta. Todas las noches a gritos le pedía al Gran Espíritu del Norte que guiara tus pasos trayéndote de regreso. Pasaron otras noches más. Y un amanecer, cuando aún estaba medio dormido, unos señores con un lazo me sorprendieron y me apresaron. Fui introducido en una maquina y llevado a un sitio desconocido. Al entrar pude ver un cartel que ponía algo así como Perrera Municipal.

Aquel lugar estaba abarrotado de otros como yo. Me condujeron a una habitación donde esperaban un macho y una hembra de tu especie, vestidos con batas verdes. Me miraron, escucharon mi respiración y mi corazón con un aparato y también me tocaron por todas partes.“Está un poco asustado y muy flaco”, dijo la hembra. “No es de extrañar. Lleva casi dos semanas sin comer, abandonado a su suerte en la gasolinera -respondió el macho y añadió-. Parece un animal fuerte, en pocos días estará recuperado”.

¿Abandonado? ¿Qué significaba aquella palabra? Nunca la había oído. A los pocos días, la perrita compañera de habitación, me lo explicó. A todos los que estaban allí les había pasado lo mismo. Sus amos los habían abandonado. “¿Pero eso no puede ser? –repetía yo una y otra vez-. El humano con el que vivía era mi amigo y nunca me haría eso. Es que anda un poco cansado por el trabajo y se olvidó de mí. Seguro que está tratando de encontrarme para llevarme con él” –les repetía un día tras otro, tratando de convencerme a mí mismo que esa era la verdad. No quería creer otra cosa.

Persistía en mi afán de no comer. La pena por estar encerrado en aquel lugar extraño me hacía perder el apetito. Mis colegas de encierro decían que debía reponerme, si no comía no tendría buen aspecto y nadie querría adoptarme. “¡Es que yo no quiero que nadie me adopte. Yo tengo una familia y no quiero otra!” -les respondía.
Transcurrieron los días con sus noches. Alguna vez venía una familia y se llevaba a uno de mis compañeros. Yo seguía esperando, ilusionado en que aparecieras a buscarme.

Un día que estábamos en el patio, se me acercó un perrazo que llevaba varias jornadas provocándome. Era un macho más joven y fuerte que yo, y le gustaba presumir de su fuerza delante de las hembras. Siempre se metía conmigo diciéndome que tú nunca vendrías, que eras igual que todos los otros humanos que habían abandonado a sus amigos porque les estorbaban. No podía consentir que aquel individuo ignorante y provocador pusiera en duda tu buen corazón. Después de un rato, en el que estuvo machacándome con su voz histérica, no pude aguantar más y me abalancé sobre él. Ciertamente no estaba en mi mejor forma física, pero quise defender tu honor con mis pobres fuerzas. Pero aquel perro joven era más fuerte y me dio una paliza. A continuación todo pasó muy deprisa.

Salieron la pareja de humanos que nos cuidaban, y tras cogerme de una pata me tumbaron encima de la mesa de metal frió. Estaba sin fuerzas. Tenía mordiscos por todo el cuerpo y las heridas sangraban, aunque no sentía dolor. El cansancio me dominaba.

Seguía esperándote pero mis horas se acababan.

La pareja humana parecía nerviosa. No paraban hablar, abriendo y cerrando cajones, removiendo y agarrando todo tipo de cosas.
Se acercaron a la mesa donde me hallaba tumbado y comenzaron a limpiarme las heridas. Sus caras poseían una expresión extraña. No paraban de discutir. “No podemos hacer nada por él” -dijo el macho.“Si qué podemos, y es nuestro deber intentarlo” -respondió la hembra. “No vale la pena. No creo que pueda recuperarse de estas heridas. Y aunque lo haga, se acabará muriendo de tristeza. Desde que llegó, prácticamente no ha comido. Se pasa el día tumbado cerca de la entrada, como si estuviera esperando a alguien. Pero tú y yo sabemos que nadie vendrá por él. Estamos desbordados y no podemos atenderlo como se merece, así que no vale la pena seguir haciéndolo sufrir. Lo mejor es “dormirlo”. La hembra, tras mirarme con cara de tristeza, asintió moviendo la cabeza.

Al cabo de un momento, la mujer se acercó y empezó a hablarme con gran ternura, mientras me inyectaba un liquido frió en una de mis patas. “Tranquilo, no te dolerá” me decía en voz baja. Al poco rato empecé a sentir cómo me invadía un gran sueño. Ella permanecía a mi lado, con su cabeza pegada a la mía. “Lo siento, chico”, fue lo último que me dijo, al tiempo que unas enormes gotas de agua le salían de sus lindos ojos. “Lo siento”, había dicho. Hacia tiempo que no escuchaba aquella frase. Alguna vez, tú también la dijiste. No sé muy bien porqué me dijo eso aquella señora, pero, dado que sonaba bien, hice un esfuerzo y moví ligeramente la cola en señal deagradecimiento.

El corazón me empezó a latir con menos fuerza, mis ojos se cerraban y la boca se secó. Sospechaba que la cara mojada de aquella mujer, que tan amablemente me trataba, era lo último que vería, así qué, con el último aliento que me restaba le pasé la lengua por el rostro tratando de secarle las lágrimas. Era mi forma de darle las gracias. Ya que no pude despedirme de ti, al menos lo haría de ella, aunque hubiera preferido que fueras tú el que me acompañara en aquel trascendental momento. Cerré los ojos y sentí que una profunda sensación de bienestar me invadía todo el cuerpo.

Hace dos días llegué a este lugar. Ayer, el Consejo de los Espíritus de las Razas, y el Gran Espíritu del Norte, me felicitaron por haber sido un modelo para los otros miembros de mi especie. Había cumplido a la perfección durante mi vida junto a los humanos.

Por ello, me concedieron la posibilidad de pedir un último deseo. Podía elegir casi cualquier cosa. Una compañera, la mejor de las comidas, una morada en las montañas o en la playa….. Yo les pedí que me dejaran regresar a tu lado. Me dijeron que eso ya no era posible. Entonces solicité que hicieran todo lo posible para que recibieras este mensaje. Con el quiero despedirme. Si lo recibes, espero que reflexiones sobre su contenido. Sobre el valor de la amistad, la lealtad, y el amor hacia los que dependen de ti.

Ojalá que la luz vuelva a entrar en tu corazón, te despierte la conciencia y puedas rectificar los errores, para evitar que otros hagan lo mismo.

Lo que hiciste conmigo no es el mejor ejemplo para educar a tu cachorro. Tal vez un día, cuando seas viejecito, también te conviertas en un estorbo, y entonces él decida dejarte abandonado en una gasolinera. Sin embargo, sabes que nosotros nunca lo haríamos.

No obstante, quiero que sepas, que a pesar de todo no te odio. Ese sentimiento no cabe en la naturaleza de ningún perro. Creo que sólo vosotros, los humanos, pueden sentirlo.

Te echaré mucho de menos. Anhelo que también tú te acuerdes algo de mí.

Hasta siempre querido amigo. Te quiero. Siempre vivirás en mi corazón.

Tu fiel y leal amigo,

Autor del cuento: anónimo


Vídeo que obtuvo el primer premio del Certamen Antiabandono:



Publicado por Ricardo Muñoz José
Anuncis

Los perros (y los gatos) son mucho más sensibles al calor que los humanos, y un día caluroso puede ser muy peligroso si la exposición pasa de lo razonable. Lo que a nosotros nos hace exclamar “!Qué barbaridad, no hay quien se meta en el coche!”, al animal puede matarlo en minutos. Nosotros podemos bajar las ventanillas, encender el aire acondicionado o bajarnos del coche cuando estamos ya sudando a mares, pero el perro NO. Y no sólo el coche es una trampa mortal. Los animales tienen más problemas que los humanos para reducir la temperatura corporal por sí mismos. Y aunque estamos hablando de perros, podemos aplicarlo a los gatos.

El golpe de calor es el nombre común de la hipertermia, una subida del calor corporal hasta tal punto que hay riesgo de daños y mal funcionamiento de los procesos fisiológicos. Sus efectos pueden ser temporales o irreversibles, pueden provocar la muerte, y dependen para cada animal del tiempo de exposición y de la temperatura. Cuanto mayores sean estos, mayores serán los daños.

En apenas 10 minutos, un perro o un gato pueden morir dentro de un coche. A veces, ni un rescate rápido consigue evitar los problemas vasculares, las hemorragias o el edema cerebral. Parece mentira que haya todavía tantos propietarios tan irresponsables. Lo de “es cuestión de cinco minutos” se convierte en un drama al volver: el animal ha muerto.

La temperatura corporal

Los mamíferos (y las aves) cuentan con un mecanismo que permite a su cuerpo regular la temperatura de los órganos más profundos. Gracias a ello pueden sobrevivir a unos cambios amplios de la temperatura en el exterior. Pero este sistema termoregulador no es lo bastante eficiente en casos extremos, por lo que la temperatura interna sigue subiendo de forma imparable dañando los órganos.

La temperatura corporal media de los perros es de 39º. A partir de aquí, cuando va subiendo, se van desencadenando una serie in crescendo de fallos internos, en la medida que su sistema termoregulador también va perdiendo el control de la situación, que pueden desembocar en la muerte del animal.

El control de la temperatura corporal

Los perros no transpiran, y sólo eliminan el calor mediante tres mecanismos:

–          El jadeo

–          El sudor, solamente a través de las almohadillas de los pies

–          Zonas aisladas y de poco pelo, como el vientre

Factores de riesgo

Una lista de cosas que pueden desencadenar el golpe de calor, y que por tanto deben vigilarse:

  • Entorno:

–          Altas temperaturas en el exterior.

–          Temperatura moderada en el exterior después de varios días de calor sofocante.

–          Humedad ambiental alta, que dificulta la propia eliminación de vapor de agua del animal.

–          Espacio reducido y/o mal ventilado: coche, habitación, patio pequeño, balcón, transportín, bodega de barco, …

–          Agua: poca cantidad, no fresca o no renovada a menudo.

–          Carencia de sombra o sombra muy reducida.

–          Suelos de cemento.

–          ¿Eres de los que lo tiene atado fuera?: añadimos el riesgo de ahorcamiento intentando llegar a la sombra o a más  agua.

  • Animal:

–          Muy joven o muy viejo.

–          Enfermo: insuficiencia cardíaca, insuficiencia respiratoria, stress.

–          Braquicéfalo (morro muy chato): Bulldog, Carlino, Gato Persa muy tipado, Boxer, Pequinés, …

–          Obesidad: la piel tiene más poder aislante.

–          Color de capa: los oscuros absorben más el calor.

–          Digestión: NO dar de comer durante el día, sino al atardecer.

–          Ejercicio, absolutamente prohibido en horas de más calor.

–          Que el animal esté nervioso

El golpe de calor

El “golpe de calor” normalmente ocurre en un día muy caluroso o en un día de moderado calor que ha seguido a varios días calurosos consecutivos. El calor acaba con las reservas de azúcar y sales del cuerpo del perro, así que cuanto mas dure el periodo de calor mas rápido puede ocurrir. En estas circunstancias no hace falta mucho mas (ejercicio, falta de agua, nervios …) para provocarlo. El “golpe de calor” puede acabar con nuestro perro en apenas 15 minutos.

SÍNTOMAS

–          Aparecen cuando la temperatura interna supera los 42º.

–          Astenia. Falta o decaimiento considerable de fuerzas

–          Temblores musculares.

–          Cianosis. Coloración azulada de piel causada por la deficiente oxigenación de la sangre

–          Negativa a moverse.

–          Respiración muy rápida o muy costosa.

–          Aumento del ritmo cardíaco

–          Alteración del color de las mucosas: encías, …

–          Alteración en la salivación.

–          Tambaleo.

CONSECUENCIAS

–          Pérdida corporal de azúcar y sales.

–          Petequias. Pequeñas manchas de sangre en la piel

–          Hemorragia gastrointestinal.

–          Insuficiencia hepática.

–          Insuficiencia renal.

–          Edema cerebral.

–          Fallo multiorgánico.

–          La muerte de pacientes ingresados en estado grave puede sobrevenir en 24 horas por depresión y parada respiratoria.

PRIMEROS AUXILIOS

No se le puede bajar la temperatura de golpe, porque pasaremos a provocarle una hipotermina con los mismos resultados desastrosos. La temperatura debe bajar de forma paulatina y el animal debe rehidratarse y recuperar el azúcar y las sales que ha perdido.

  • Si puede trasladarse de inmediato a una clínica veterinaria, subirlo al coche y durante el trayecto:

–          Humedecer (sin envolver ni tapar) prioritariamente el cuello y la cabeza mediante paños mojados en agua no muy fría o un pulverizador de agua. NUNCA cubrirlo con toallas húmedas.

–          Poner un cubito de hielo sobre el puente de la nariz, las ingles y las axilas.

–          Humedecerle la boca, sin forzarlo a beber, y sin dejar que beba en exceso.

  • Si no puede trasladarse de inmediato a una clínica veterinaria:

–          Llevarlo a un sitio fresco.

–          Sumergirlo en agua a unos 20º o aplicarle un chorro de agua a esa temperatura, hasta que se normalice la respiración.

–          Humedecer (sin envolver ni tapar) prioritariamente el cuello y la cabeza mediante paños mojados en agua no muy fría o un pulverizador de agua. NUNCA cubrirlo con toallas húmedas. Si es posible, nos ayudamos con un ventilador.

–          Poner un cubito de hielo sobre el puente de la nariz, en las ingles y las axilas.

–          Humedecerle la boca, sin forzarlo a beber, y sin dejar que beba en exceso.

–          Cuando la respiración sea normal, mantenlo sobre una toalla húmeda.

–          Trasládalo al veterinario lo antes posible, y explícale todo lo que hayas hecho. Es IMPRESCINDIBLE que un veterinario lo tenga bajo control y observación para ver cómo evoluciona, y además el animal necesita medicación para recuperarse. La respiración normal no elimina daños cerebrales y otras secuelas de este fuerte shock, por lo que insistimos en que DEBES LLEVARLO AL VETERINARIO lo antes posible

EVITARLO

  • Todos los casos:

–          Tener siempre disponible agua limpia y fresca.

–          Estar en un espacio amplio y bien ventilado.

–          Contar con una zona de sombra amplia.

–          Darle de comer a primera o última hora del día.

–          Sácalo a pasear a primera y última hora del día, y a mediodía lo mínimo para que haga alguna necesidad.

–          Evitar que haga ejercicio.

–          No lo pierdas de vista.

–          NO LO DEJES DENTRO DE UN VEHÍCULO APARCADO

–          Si vas de viaje con él y el coche no tiene aire acondicionado, llévate hielo, un par de toallas y agua. En las paradas, si ves que va acalorado, moja bien la toalla y deja que se tumbe encima o que al menos ponga las patas (para las almohadillas). Puedes también de vez en cuando frotarle las almohadillas con un cubito de hielo, y el puente de la nariz.

  • Animales de riesgo:

–          Si tienes jardín, dejar que juegue un rato bajo los aspersores.

–          Suprime la salida de mediodía si vives en una zona sin sombras o en una plaza asfaltada o de cemento, lo que se llaman “plazas duras” que en algunas ciudades están tan de moda.

–          Consulta con tu veterinario darle un suplemento de glucosa o sales minerales.

–          Para cachorros o ancianos que estén en el interior, en días de calor sofocante, coloca y ve reponiendo toallas húmedas en las que puedan tumbarse, un recipiente con agua congelada que vaya “refrigerando” mientras se deshace, y mantén las persianas bajadas y las ventanas abiertas cuando el sol toque allí.

Perros dentro del coche:  pasaporte a la muerte

Este tema es desgraciadamente habitual. Parece mentira que haya gente con tan poco cerebro. Dejar a un perro dentro de un coche, en verano, es condenarlo a muerte en cuestión de minutos.

CÓMO SUBE LA TEMPERATURA DENTRO DEL COCHE

El sentido común mínimo ya dice a mucha gente que dejar a su perro dentro de un coche aparcado, al sol, puede ser peligroso al cabo de un cierto tiempo. Lo que esta gente no sabe, es cómo de corto es ese tiempo. Y dejarlo a la sombra o con las ventanillas algo bajadas solamente sirve para alargar un poco la agonía.

En un día caluroso, los vidrios de las ventanillas atraen la luz y la transforman en calor dentro del vehículo, haciendo que suba la temperatura hasta niveles muy peligrosos:

Ratio de subida de la temperatura en un día de calor y humedad altos: + 0,7º por minuto.

Por este mismo motivo, recomendamos NO TRANSPORTAR ANIMALES EN LAS BODEGAS DE UN BARCO en verano. Es incontable el número de perros y gatos que han fallecido durante el trayecto, y muchísimos los que al llegar a destino han debido ser ingresados de urgencia en clínicas veterinarias, con mejor o peor pronóstico. Las bodegas NO llevan refrigeración, al calor insoportable ambiental se une el desprendido por los motores, más el ruido ensordecedor. NO lo lleves ni en las jaulas especiales ni dejándolo dentro de tu coche. Es una ruleta rusa con cuatro balas en el cargador. Piensa que además te prohíben bajar a ver cómo está.

Información correspondiente a: http://www.altarriba.org

QUÈ SÓN ELS CUCS INTESTINALS?

Són uns paràsits que afecten amb freqüència gossos i gats. Normalment es localitzen als intestins on s’alimenten i reprodueixen a costa del seu “hospedador”.
Causen transtorns que en ocasions pot ser greu. Pel seu aspecte es classifiquen en cucs rodons i cucs plans.

Els cucs rodons: Són els nematodos. El seu elevat nombre a l’intestí pot provocar serioses obstruccions i petites ferides.

Els cucs plans: Són els cestodos, també anomenats tènies, amb forma de cinta. La seva mida varia d’uns mil·límetres fins a gairebé un metre.

AFECTEN A GOSSOS I GATS:

Aquests cucs poden infestar i afectar gossos i gats. Les mascotes que no surten de casa també estan exposades perquè els ous d’aquests paràsits poden entrar a casa enganxats a les sabates o a la roba.

AFECTEN A LES PERSONES:

El contacte amb gossos i gats pot ocasionar la infestació a persones. El risc existeix sobretot en nens i persones d’edat avançada.

QUINS DANYS PRODUEIXEN AQUESTS PARÀSITS A LES MASCOTES?

– Falta de gana, vòmits, diarrea.
– Fatiga i decaïment. Anèmia
– Tos, dificultat respiratòria.
– Enrogiment i picor.
– Pell seca, pèl aspre i trencadís.
– Abdomen inflat. Dolor a la palpació.
– Retard en el creixement (en cadells) o aprimament (en adults).

La gravetat dels símptomes dependrà de la quantitat de cucs, l’edat i l’estat nutricional de l’animal.
En rares ocasions pot provocar la seva mort.

Els excrements poden ser indicatius de la parasitació de les mascotes si s’observen els típics cucs o estructures similars a un gra d’arròs (són fragments de paràsits).

I AQUESTS CUCS… CONSTITUEIXEN UN RISC PER A LES PERSONES?

En efecte, els cucs intestinals poden infestar les persones perquè aquestes comparteixen el mateix entorn que les seves mascotes.
La infestació es produeix quan accidentalment s’ingereixen els ous d’aquests cucs:

– Jugant amb les mascotes, per contacte amb la terra dels parcs, o directament amb el contacte amb gossos i gats.
– En menjar fruites i hortalisses sense rentar.
– Les lesions provocades per aquests paràsits poden arribar a ser greus, per exemple diarrees amb sang o fins i tot lesions oculars serioses en algun cas extrem. En rares ocasions les larves de toxocara assoleixen l’ull, la qual cosa pot ocasionar ceguesa.
– Els cucs plans poden provocar l’aparició del quist hidatídic en les persones. Quists hidatídics al pulmó.

COM ASSOLEIXEN ELS PARÀSITS L’INTESTÍ DE GOSSOS I GATS?

PER L’ENTORN: Gossos i gats s’infesten quan ingereixen accidentalment els ous o larves d’aquests paràsits, que es troben en el medi ambient.

A TRAVÉS DE LA PELL: Les larves dels cucs rodons poden travessar la pell de les extramitats o de l’abdomen.

En ingerir puces: un gos o gat pot desenvolupar el cuc, si en llepar-se es menja accidentalment una puça parasitada amb la larva de Dipylidium caninum.

En menjar vísceres dels animals: Els gossos i gats poden infestar-se en menjar ocells, rosegadors o en ingerir vísceres crues.

VAL MÉS PREVENIR QUE CURAR:

Cal recordar que els cucs intestinals poden afectar la salut tant de les mascotes com de les famílies, i que és aconsellable adoptar mesures preventives per reduir el risc sanitari que comporten.

Per a això és important que s’adoptin mesures de maneig que evitin el contagi dels gossos o gats amb ous i larves d’aquests cucs. També és necessari administrar a les mascotes productes antiparasitaris que eliminin els cucs rodons i plans que pugui tenir.

És molt aconsellable des parasitar a les mascotes de forma regular cada 3 mesos ( 4 vegades a l’any), d’aquesta manera estaran protegides contra els cucs intestinals durant tot l’any.

Informació: Bayer HealthCare, Bayer Solucions Antiparasitàries

COM SÓN LES PAPARRES?

S’aprecien a simple vista en el gos, sobretot quan estan fixades i han ingerit sang.

CICLE DE VIDA DE LA PAPARRA:

1) Larves: Les larves es nodreixen de gossos i petits mamífers.

2) Nimfes: Les nimfes també poden transmetre malalties.

3) Adults: Les paparres adultes transmeten malalties a través de la ingesta de sang.

4) Ous: La femella abandona “l’hospedador” i diposita els ous al terra.

QUINES MALALTIES TRANSMETEN PRINCIPALMENT?

1) BABESIOSIS

És una malaltia parasitària produïda per un paràsit microscòpic, que afecta majoritàriament el gos i pot arribar a produir-li la mort.

COM SABER SI UN GOS TÉ BABESIOSIS?

És probable que el gos tingui un aspecte molt apagat i potser presenti febre alta, abatiment i pèrdua de sang per orina.

La presència d’aquests símptomes requereix l’atenció d’un professional.

TRANSMETEN MALALTIES A LES PERSONES?

Algunes paparres poden transmetre babesiosis, ehrliquiosis, així com altres malalties a les persones mitjançant la seva picada. És important intentar evitar picades a les sortides al camp.

2) EHRLIQUIOSIS

És una malaltia parasitària produïda per un microorganisme, que afecta majoritàriament el gos i pot arribar a produir-li la mort.

COM SABER SI UN GOS TÉ EHRLIQUIOSIS?

El correcte diagnòstic de l’ehrliquiosis necessita la precisa de la intervenció d’un professional veterinari, encara que els símptomes més habituals són abatiment, vòmits, febre pèrdua de gana i finalment anèmia.

Si es detecta, s’ha de tractar amb rapidesa abans que arribi a la fase crònica.

COM ES TRANSMETEN LES MALALTIES:

Mitjançant la picada, les paparres transmeten el paràsit o microorganisme que produeix les malalties, d’un gos malalt a un de sa.

En totes les seves fases evolutives (larva, nimfa i adult) poden ser infectants.

LLOCS DE RISC:

Normalment és més fàcil que un gos agafi paparres en zones amb vegetació, arbusts o plantes en general, ja que és on les paparres “esperen” per saltar-li a sobre.

Els llocs amb més risc són els parcs i jardins, dins de les ciutats, encara que també solen ser típiques de les sortides al camp.

COM ES PODEN PREVENIR AQUESTES MALALTIES?

El més important és reduir el nombre de picades de les paparres, ja que precisament a través seu es transmeten les malalties.

La repelencia és fonamental per dificultar l’accés de la paparra al gos, i d’aquesta manera, reduir el nombre de picades i disminuir el risc de transmissió de malalties.

Per a això són molt eficaços els productes repel·lents amb l’anomenat efecte “peus calents” que, gràcies a la sensació de coïssor, dificulten que la paparra arribi a fixar-se al gos.

Informació: Bayer HealthCare Sanidad Animal

QUÈ ÉS LA FILARIOSIS?

És una malaltia parasitaria greu que afecta a gossos i gats. Està causada per un cuc rodó (la filaria) que es transmet per la picada d’un mosquit. Se la coneix com “malaltia del cuc del cor”, ja que és en aquest òrgan on els cucs adults s’alimenten i es reproduïxen.

LA FILARIOSIS ESTÀ PRESENT A ESPANYA.

En determinades zones d’Espanya existeix una elevada incidència d’aquesta malaltia. La desigualtat per zones és deguda a diferències climàtiques i regionals que afavoreixen la presència del mosquit transmissor d’aquesta malaltia.

En els últims anys la filariosis s’està estenent encara més degut al fet que les primaveres i tardors són cada vegada més calorosos i més llargs el que fa profilerar la presència d’aquests mosquits.

QUINS DANYS OCASIONEN LES FILARIAS A LES MASCOTES?

Les larves que resideixen sota la pell no donen símptomes, però quan es transformen en cucs adults poden obstruir el cor i les artèries, el que produïx els símptomes següents:

En gossos:

Pèrdua de pes
Sorolls pulmonars anormals
Intolerància a l’exercici
Manca de gana
Tos
Dificultat al respirar

En gats:

Taquicàrdia, dificultat al respirar
Pèrdua de gana i pes
Vòmits intermitents

En gats les larves poden migrar a altres òrgans diferents del cor i poden ocasionar morts sobtades.

LES PERSONES PODEN CONTREURE LA MALALTIA?

Les persones no corren cap risc al conviure amb un animal infectat, ja que aquest paràsit no els afecta.

COM ES CONTAGIEN ELS GOSSOS I GATS DE FILARIES?

1) Quan un mosquit pica a un gos o un gat, diposita larves amb la saliva. Les larves s’introduïxen a la pell.

2) Sota la pell es desenvolupen i després emigren per les venes fins al cor on es convertiran en cucs adults.

3) En el cor els cucs es reproduïxen i les seves larves viatgen per la sang, esperant ser ingerides per un altre mosquit que podrà transmetre la malaltia a un altre animal.

Un gos o gat malalt representa un perill potencial per a la resta de gossos i gats.

PROGRAMES DE PREVENCIÓ.

Per a protegir a les mascotes de la malaltia del cuc del cor és necessària l’aplicació regular de productes antiparasitaris que evitin que el cuc del cor es desenvolupi a adult i causi la malaltia.

En l’actualitat existeixen diversos productes idonis per a aquest fi que han d’aplicar-se de manera regular cada mes durant tota l’època del mosquit.

Si un gos o gat va a desplaçar-se a una zona amb filaria, és recomanable desparasitar a les mascotes un mes abans de viatjar, i continuar aplicant la desparasitació mensualment, fins a un mes després del retorn a casa.

A més, per a prevenir aquesta malaltia és aconsellable adoptar mesures que evitin que els mosquits piquin a les mascotes.

Informació: Bayer HealthCare Sanidad Animal
Bayer Soluciones Antiparasitarias